Seis grados
Si el mundo es tan pequeño, como decíamos anteriormente, resulta incomprensible que los profesores de Historia y Geografía no nos preocupemos de encontrar una manera adecuada de aprovechar didácticamente dicha realidad. En avión todo está cerca pero más cerca aún y de una manera más económica se encuentra todo el mundo a través de Internet. Es más, según dicen, es muy fácil encontrar a cualquier persona que deseemos hallar en cualquier sitio del mundo pues sólo estaría a seis grados de separación (supongo que la única excepción a esta regla sería un conocido individuo que seguramente está a 911 grados de separación y por eso todavía no lo encuentran).Por ejemplo, un profesor ecuatoriano con una pequeña red de contactos en Internet que quiera comunicarse con un desconocido docente de Historia de la ciudad boliviana de Potosí para realizar un proyecto interescolar relacionado con la minería en la Época Colonial, sólo debería elegir entre sus conocidos virtuales a la persona que le parezca más adecuada para empezar la secuencia, por ejemplo un docente chileno, quien a su vez probablemente conoce a otro chileno que tiene amigos en Bolivia, a través de los cuales podremos llegaremos finalmente al profesor de Potosí en tan sólo seis saltos comunicativos en promedio.
Esta realidad, según parece comprobada experimentalmente, muestra que el diálogo global puede llegar a ser algo verdadero. El problema de fondo, sin embargo, es de voluntad. Si un profesor no se comunica ni quiere trabajar conjuntamente con sus colegas, difícilmente va a crear verdaderas redes de trabajo internacionales. Como manifiesta Clay Shirky en Corante, refiriéndose al más reciente estudio sobre los seis grados:
El hallazgo más importante, pienso, fue que aunque las cadenas pueden ser conectadas en pocos saltos, pocas lo están. De entre más de 60.000 voluntarios, sólo 384 cadenas, alrededor del 3%, estaban de hecho conectadas.Sin duda, la tecnología nos da muchos medios para poder interrelacionarnos y entendernos pero el que esto suceda depende solamente de nosotros.
Escrito por Mauricio
Imagen: aries.mos.org
Etiquetas: Colaboración global